Students Test Prototype Landing Pad to Make Lunar Operations Safe

NASA busca evitar el 'efecto arenero' lunar

ciencia Una ilustración conceptual y minimalista de una plataforma de aterrizaje modular en la superficie lunar. La plataforma tiene un diseño hexagonal con rejillas de ventilación. Se ve el polvo lunar grisáceo siendo redirigido por los conductos mientras una nave espacial desciende. Estilo artístico digital, limpio, con contrastes fuertes entre el negro del espacio y el gris del regolito, luz cinematográfica.

Aterrizar en la Luna es, básicamente, como intentar aparcar un camión de bomberos en medio de un arenero gigante mientras alguien sopla con un secador industrial. El resultado es un desastre: el regolito lunar, ese polvo abrasivo que lo ensucia todo, sale disparado como metralla, amenazando con reventar cualquier infraestructura que haya costado miles de millones.

Mientras nosotros peleamos con el precio del aceite de oliva, la NASA se ha dado cuenta de que no puede permitirse que sus juguetes espaciales terminen convertidos en coladores por culpa de una nube de polvo. Para evitar que el Programa Artemis se convierta en un festival de escombros, han llamado a los ingenieros de la University of Alabama in Huntsville (UAH).

Bajo la batuta de la Dra. Judy Schneider, este equipo —en una alianza con Linc Research Inc. y el programa STTR de la NASA— ha diseñado una plataforma de aterrizaje modular y ventilada. No es el típico hormigón macizo que SpaceX vio saltar por los aires con el primer prototipo de Starship, dejando un cráter que parecía un agujero negro en el presupuesto.

El truco está en el diseño: componentes entrelazados con canales que redirigen el calor, evitando que la plataforma se derrita como un helado al sol. Ya han hecho tres pruebas de fuego en el Propulsion Research Center con un prototipo de 3,65 metros de diámetro, usando un hormigón que simula el 'lunacrete' (cerámicas 3D o regolito sinterizado).

Es la máxima expresión del ahorro: usar lo que hay allí mismo (ISRU) para no tener que subir sacos de cemento desde la Tierra, que a precio de kilo sería un suicidio financiero. Ahora van a por una versión de 6 metros para el Marshall Space Flight Center. Menos agua para enfriar y más ingenio modular; así es como se construye un barrio en el vacío.

Crítica:

El texto original es un panfleto universitario optimista que ignora los costes reales de transporte. Le falta aterrizar la viabilidad económica del 'lunacrete' más allá del laboratorio.

Comentarios

¡Sorpresa!
¡Ya eres Premium!

De hecho, aquí todos somos Premium. En NoticiasResumidas.com no existen las cuentas de pago. Disfruta de todas las funcionalidades, gratis, sin registros y para siempre. ¡A resumir se ha dicho!