Verano 2026: EE. UU. es un horno
Si pensabas que tu factura de la luz era el único susto del año, bienvenido a la realidad: el verano de 2026 en Estados Unidos no ha sido un clima, ha sido un castigo. No hablamos de un 'calorcito' molesto, sino del verano más abrasador en 132 años. Según la NOAA, la temperatura subió 3 grados Fahrenheit (1,67 °C) por encima de la media, dejando en ridículo el récord anterior de 2021 que apenas rozaba los 0,4 °F. Es como pasar de un ligero roce a un golpe seco en la cara.
Agosto fue el clímax de este horno industrial, situándose 3,5 °F sobre la media con unos 75,6 °F (24,2 °C). Mientras algunos intentaban sobrevivir en el Suroeste, California, Nevada o Florida, el país se secaba como una pasa al sol. No es solo que hiciera calor; es que el agua desapareció. El verano fue el tercero más seco desde el año 2000, con una precipitación 0,32 pulgadas (0,8 cm) por debajo de lo normal. Para septiembre, el 59,1% del territorio contiguous estaba en sequía. Puerto Rico, por su parte, estaba en cuidados intensivos: el 75% de la isla seca y un 40% en 'sequía extrema'.
La naturaleza, harta de nuestra 'ingeniería atmosférica' basada en emisiones industriales, respondió con el catálogo completo de desastres. Mientras el viento en Dakota del Sur soplaba a 111 mph (178,6 km/h) como si quisiera borrar el mapa, el fuego devoraba más de 10.000 acres entre Washington y Oregón. Y para rematar la faena, el Huracán Lala decidió que Hawái necesitaba un baño forzado de viento y lodo. No es mala suerte, es la factura del cambio climático llegando al buzón y, esta vez, no hay quien la dispute.
Virginia Carrasco