Zapatero: Joyas de 1.3M, ¿herencia o 'trapicheo'?
Mientras la cesta de la compra te deja temblando, el ex presidente Zapatero acumulaba un brillo que deslumbra: 1,3 millones de euros en joyas. Sí, has leído bien. Un collar con esmeraldas zambianas, tasado en 278.000 euros, lidera la lista de la ostentación. ¿Herencia familiar, dicen? ¿Regalos de viaje? Pues la Agencia Tributaria tiene un morbo irresistible por desentrañar el origen de tanto lujo. Porque, seamos serios, para comprar semejante despliegue de diamantes y rubíes, no basta con recortar gastos en café.
El juez Calama, con la paciencia de un santo y la lupa de un joyero, sospecha que algo huele mal. No solo por el valor de las piezas –otro collar, con zafiros tailandeses, en 220.000 euros, para que no se sienta solo–, sino por la falta de facturas, de justificantes, de una explicación coherente. ¿Dónde está el IVA, el IRPF, el Impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales? Preguntas que ahora atormentan al ex presidente. La UDEF, la unidad que no perdona ni un alfiler, registró su despacho en Ferraz y lo que encontraron fue digno de un bazar de sultán: pulseras, pendientes, sortijas… hasta un reloj Omega.
Zapatero, imputado por delito fiscal y contrabando, deberá explicar de dónde salió semejante botín. ¿Será que los viajes oficiales tenían un incentivo extra? ¿O que las herencias familiares eran más generosas de lo que aparentan? La trama se complica y el aroma a hipocresía impregna el aire. Mientras, los ciudadanos de a pie seguimos ajustando cinturones, preguntándonos si la justicia llegará a desenredar este nudo de intereses y, sobre todo, de diamantes.
Iván Romero