Cultura destina 79 millones a un plan que impulsa la diversidad étnico-racial y lingüística

Cultura gasta 79 millones en 'narrativas'

politica Una ilustración satírica y conceptual. Un enorme cheque bancario gigante que flota sobre una ciudad pequeña y gris. El cheque tiene sellos oficiales y palabras como 'DIVERSIDAD' y 'NARRATIVAS'. Debajo, personas comunes con bolsas de la compra mirando hacia arriba con expresión de asombro y escepticismo. Estilo editorial de revista, colores contrastados, atmósfera de crítica social.

Mientras el ciudadano medio hace malabares con el ticket del supermercado y reza para que la hipoteca no suba más, el Ministerio de Cultura ha decidido que la mejor forma de 'reconocer' la realidad es soltando un cheque con siete ceros. Exactamente 79.300.391 euros. Sí, hasta el último céntimo cuenta cuando se trata de financiar el Plan de Derechos Culturales para el periodo 2025-2027.

Es una cifra que marea, una cantidad de dinero que podría rehabilitar teatros que se caen a pedazos, pero que preferimos invertir en 'revisar narrativas' y 'transformar prácticas institucionales'. La hoja de ruta es ambiciosa, o subspace, según se mire. Hablan de 146 medidas para combatir la 'exclusión sistemática' de colectivos como el pueblo gitano, afrodescendientes y migrantes.

El plan quiere que la cultura deje de ser ocio para ser un 'derecho fundamental'. Muy noble sobre el papel, pero en la práctica suena a ingeniería social pagada con el presupuesto público. Van a crear guías sobre diversidad, redes de residencias artísticas y estudios sobre participación cultural.

Básicamente, van a gastar millones en analizar por qué no somos lo suficientemente diversos, en lugar de dejar que la cultura florezca sin tanta tutela administrativa. Y luego llega el plato fuerte: el plurilingüismo. Quieren romper el 'paradigma monolingüe' y rescatar lenguas minorizadas, el romaní o el caló.

Todo muy bien, pero el despliegue de fondos para el Consejo de las Lenguas Oficiales y la Carta Europea para las Lenguas Regionales o Minoritarias huele a burocracia espesa. Al final, el Ministerio nos dice que la cultura es un bien común, pero el coste de ese bien común es un sablazo de casi 80 millones que, curiosamente, nunca duele en los despachos donde se firman los decretos.

Crítica:

El texto original es un panfleto institucional disfrazado de noticia que no cuestiona la eficiencia del gasto. Brilla por su ausencia de detalles sobre cómo se fiscalizarán esos 79 millones.

Comentarios

¡Sorpresa!
¡Ya eres Premium!

De hecho, aquí todos somos Premium. En NoticiasResumidas.com no existen las cuentas de pago. Disfruta de todas las funcionalidades, gratis, sin registros y para siempre. ¡A resumir se ha dicho!