Hoteles: el sablazo post-pandemia es brutal
Parece que despertar en una cama que no sea la tuya se ha convertido en un deporte de riesgo para la cartera. Según el INE, dormir en un hotel en España cuesta ya un 50,3 % más que antes de que el mundo se encerrara en casa. No es una simple corrección de precios; es un sablazo en regla. Mientras que en septiembre de 2019 una habitación nos costaba una media de 94,23 euros, hoy el tique marca los 141,61 euros. Una diferencia de 47,38 euros por noche que, traducida al lenguaje de la calle, es como si te cobrasen un impuesto invisible por el simple hecho de haber sobrevivido a una crisis sanitaria.
La hipocresía numérica es deliciosa: el IPC subió un 28,1 %, pero los hoteles han decidido ir a su ritmo, disparándose más de 22 puntos por encima de la inflación general. En términos reales, el alojamiento es un 17,3 % más caro. Y si hablamos de Madrid, la capital ha decidido jugar en la Champions del encarecimiento. Pasar de 102,37 euros a 186,65 euros supone un salto del 82,3 %. Básicamente, Madrid te pide 84,28 euros más por noche solo por el privilegio de respirar su aire. Baleares no se queda atrás con un 66,5 %, seguida de Cantabria (52,2 %), Andalucía (49,4 %) y el País Vasco (45,9 %).
Lo más cínico es que el negocio no depende de nosotros. Las pernoctaciones de españoles cayeron un 1,9 %, mientras que los extranjeros subieron un 3,2 %. El sector ha descubierto que es más rentable ignorar al vecino que al turista con moneda fuerte. Una estancia de cinco noches ahora nos cuesta 708,05 euros frente a los 471,15 de antaño. Casi 237 euros que antes eran cenas y museos y que ahora se quedan en la caja del hotel. Desde los 332,8 euros de los cinco estrellas hasta el trono de Marbella con sus 286,6 euros de media, el mensaje es claro: el descanso es un lujo que ya no podemos pagar.
Sara Castillo