Hay que tener valor, o una cuenta corriente ajena muy generosa, para aterrizar en una empresa de Defensa y lo primero que hacer es comprar yoyós. Manuel Cutrín, exdirigente del PSOE en Galicia y asesor jurídico en Santiago de Compostela, llegó a ISDEFE en abril de 2025 con un currículum que brilla por su ausencia en temas militares, pero con un hambre voraz de 'estilo'.
Mientras el ciudadano medio mira la cuenta del supermercado con pánico, Cutrín decidió que la 'nueva estrategia' de la compañía requería un logo nuevo por 95.000 euros y un despliegue de merchandising de 215.000 euros. Sí, han gastado una fortuna en tazas, botellas y gafas para eclipses, porque aparentemente la seguridad nacional ahora depende de que el personal tenga un yoyó con el logo oficial.
El despliegue de lujo no se detuvo en la papelería.
El 40º aniversario de ISDEFE se celebró en el Teatro Real de Madrid con un catering de 90.000 euros; una fiesta de etiqueta pagada con el dinero de todos. Para desplazarse a estas citas sociales, Cutrín se aseguró un BMW Serie 3 con todos los extras, un renting que costó 32.000 euros por cuatro años.
Y para que el cerebro estuviera a la altura del coche, se inscribió en un MBA del IESE Business School por 95.000 euros, cursando las clases en horario laboral. Todo esto mientras la empresa lidia con la sombra de la trama de Leire Díez y la imputación de María Teresa Castillo Pasalodos por el juez Santiago Pedraz.
Para rematar el cuadro, contrataron en enero a David Romero Sánchez, el gurú de TikTok de Pedro Sánchez. En resumen: menos defensa y más postureo corporativo en la zona de Moncloa.
Crítica:
La noticia es un catálogo de absurdos, pero falla al no preguntar dónde estaba el consejo de administración mientras aprobaban yoyós por miles de euros. El título original es descriptivo, pero le falta la mala leche necesaria para denunciar el descaro.
Comentarios