La sanidad pública española se ha convertido en el 'todo incluido' más codiciado del planeta, pero sin buffet libre y con las colas del infierno. Mientras el ciudadano de a pie juega a la ruleta rusa con su salud, el Instituto Juan de Mariana nos suelta el sablazo: el gasto sanitario subió un 43% desde 2018, pero las listas de espera quirúrgicas han engordado un 27,7%.
Traducido al cristiano: pagamos más para esperar más. La demora media es de 121 días; básicamente, para cuando te operan, el problema ya ha mutado o te has acostumbrado al dolor.
En este escenario de colapso, David Andina, Premio Nacional de Medicina, ha destapado un negocio redondo.
Hay 'agencias' que venden paquetes turísticos de salud: billete de avión y manual de instrucciones para aterrizar en el aeropuerto y saltar directamente a Urgencias en taxi o ambulancia. Es la ingeniería financiera del dolor: el paciente pone el vuelo y España pone el tratamiento, que en ocasiones supera los 9.000 euros, como el caso de una señora en Alicante que entró con cartas de invitación fraudulentas.
Lo más cínico ocurre de noche. Cuando el médico de guardia lleva 15 horas sin dormir y tiene los ojos como platos, llega un paciente sin vínculo alguno con el país, diagnosticado de una enfermedad grave en Venezuela, Colombia o Perú, para ocupar la única cama disponible.
Mientras el 61,5% de los locales espera más de dos meses para ver a un especialista, el sistema absorbe casos complejos no programados que pueden acabar en trasplantes. Desde las mafias que traen cubanos vía Belgrado por 3.000 euros hasta los empadronamientos fantasma en Las Palmas para conseguir la tarjeta sanitaria, la sanidad ya no es un derecho, es el reclamo estrella de un mercado negro que opera mientras el resto espera su cita de primaria, que llega, con suerte, en 9,15 días.
Crítica:
El texto original es un catálogo de agravios bien documentado, pero falla al no cuestionar la inacción administrativa frente a las agencias de viaje sanitarias. Se queda en la denuncia médica sin tocar el agujero legal que permite este 'turismo de urgencias'.
Comentarios