Parece que el calendario de los 'harraga' tiene una fecha marcada en rojo, como quien reserva el restaurante para la Nochevieja: el 15 de agosto de 2026. Mientras el ciudadano medio se pelea con la maleta para irse de vacaciones, en TikTok y WhatsApp se cocina un 'evento masivo' con la precisión de un festival de música, pero sin entradas ni seguridad.
El punto de encuentro es Castillejos (Fnideq), el lugar donde la esperanza y la desesperación se dan la mano frente a la valla.
Alejandro Ramírez, portavoz del Gobierno de Ceuta, ha salido a la palestra con el tono habitual de quien ve venir la tormenta pero no tiene el paraguas a mano.
Dice que hay 'preocupación'. Traducción: saben que el guion es el mismo que el del verano de 2024, cuando el 15 de septiembre se intentó repetir la jugada. En aquel entonces, más de 700 personas se colaron nadando o saltando el perímetro, convirtiendo la frontera en un coladero humano que obligó a desplegar un ejército de agentes para evitar que el caos se multiplicara.
Ahora, el canal 'haraga mrc' es la nueva oficina de turismo para la irregularidad.
Lo fascinante es la coreografía institucional: Ramírez pide más efectivos de la Policía Nacional y ayuda a Europa, básicamente solicitando que el Gobierno central deje de mirar hacia otro lado y mande recursos antes de que el 15 de agosto sea el día del desbordamiento. Es la eterna historia de Ceuta: pedir ayuda a Madrid mientras los grupos de WhatsApp organizan la logística de entrada más eficiente que la gestión de los fondos europeos.
Esperan que no ocurra, pero la historia, al igual que los mensajes en darija, tiene una costumbre terrible de repetirse.
Crítica:
La noticia es un ejercicio de prudencia administrativa que oculta la impotencia real. Se limita a citar al portavoz sin cuestionar por qué, tras la experiencia de 2024, la solución sigue siendo 'pedir más recursos' en lugar de tener un plan preventivo.
Comentarios