La prensa marroquí insiste en que Ceuta y Melilla son «ciudades ocupadas»: «Su restitución es una salida ineludible»

Marruecos quiere Ceuta y Melilla gratis

politica Una ilustración conceptual y satírica que muestra un mapa estilizado del estrecho de Gibraltar. Sobre el mapa, una mano gigante con un anillo real intenta desplazar una pieza de puzzle que representa una ciudad fortificada, mientras que al fondo se ven siluetas de personas nadando en un mar de tinta. Estilo de caricatura editorial de periódico, colores contrastados, atmósfera de tensión diplomática.

Hay una receta clásica para evitar hablar de los propios errores: culpar al vecino y, si puedes, pedirle que te regale la casa. Así opera la prensa marroquí. Mientras miles de personas intentan cruzar la frontera a nado, el diario Le360 decide que la solución no es gestionar el flujo migratorio, sino que España entregue las llaves de Ceuta y Melilla.

Según su narrativa, estas ciudades son «ciudades ocupadas» y su «restitución» es la única salida. Una gimnasia mental fascinante. Traducido al lenguaje de la calle: es como si tu vecino dejara que la gente saltara su valla para entrar en tu jardín y, cuando te quejas del caos, te dijera que el jardín es suyo porque «está en su barrio» y que mantener el césped cortado te sale demasiado caro.

El diario alauita se atreve a hablar de «anomalía geopolítica» y menciona que el coste financiero y logístico de la protección española pesa sobre las arcas públicas. Claro, porque ahora resulta que mantener la frontera es un gasto superfluo que España debería ahorrar regalando territorio. El argumento histórico es el colmo de la ironía.

Le360 evoca la presencia árabe-musulmana en España durante ocho siglos para justificar que Ceuta y Melilla son «vestigios de una época pasada». Olvidan, convenientemente, que cuando estas plazas se incorporaron a la Monarquía Hispánica, el Estado marroquí moderno ni siquiera figuraba en el mapa.

No hubo colonialismo, hubo presencia centenaria. Ahora, entre Fnideq y Nador, el régimen de Mohamed VI juega a que la geografía y la demografía son mandatos divinos. Al final, el mensaje es transparente: el caos migratorio no es un problema de gestión, sino una herramienta de presión inmobiliaria a escala estatal.

Crítica:

El texto original es una recopilación de citas que no cuestiona la falsedad histórica de la 'ocupación'. Le falta un análisis crítico que desmonte la narrativa marroquí en tiempo real.

Comentarios

¡Sorpresa!
¡Ya eres Premium!

De hecho, aquí todos somos Premium. En NoticiasResumidas.com no existen las cuentas de pago. Disfruta de todas las funcionalidades, gratis, sin registros y para siempre. ¡A resumir se ha dicho!